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25 Marzo 2010
Ahora que ya pasó la fiebre suscitada por la presentación de Steve Jobs, y que ya no está de moda hablar del iPad, me voy a permitir opinar sobre este nuevo cacharro.
Hay (o habrá) tablets más baratos y/o con mejores especificaciones que el iPad, y para los que habrá multitud de aplicaciones disponibles (HP Slate, Enzo zenPad, Asus eeePad, Microsoft Courier), pero yo no necesito un tablet. Yo lo que quiero es un iPod, como el que tengo, pero más grande y con 3G. Utilizo mucho el reproductor portatil, pero no para oir música, si no para acceder a internet y utilizar algunas aplicaciones de elaboración de mapas mentales, diagramas de gantt, consultar el tiempo, gestionar mis libros en anobii. Me encontraba con la limitación del tamaño de la pantalla, y depender siempre de una wifi. Parece que estas limitaciones desaparecerán si me hago con un iPad, así que empezaré a ahorrar, y estaré atento a los anuncios de precios y disponibilidad para España (de momento la previsión es finales de abril)
5 Diciembre 2009
El gobierno tiene previsto retirar las cruces de las escuelas. Desde mi confesionalidad personal (soy católico) y el respeto más escrupuloso a la libertad de conciencia, opino que la cruz no es un símbolo ofensivo, pero también que sobra en un centro educativo público. Otra cosa son los centros privados, que pueden libremente, ser confesionales. No cabe, por el respeto mismo a la libertad de conciencia, prohibir el uso de símbolos religiosos (cristianos o de otra índole) en centros religiosos privados. De modo, que no me llevaré las manos a la cabeza si una ley regula el uso de símbolos religiosos en centros educativos públicos.
A estas alturas del año, recién estrenado diciembre, con la Navidad en todos los escaparates y en nuestros televisores, y justo hoy, que coloqué el Portal de Belén en casa, voy a dedicar unas lineas a los belenes en los colegios (y ya es la segunda vez).
El estado es aconfesional, y eso es un logro histórico del que me felicito (por que debería garantizar la libertad de conciencia para los individuos), pero la sociedad, en contra de lo que le oí decir a algún ministro no lo es. Nuestra sociedad, gracias a Dios, es multiconfesional, y en ella convivimos pacíficamente hasta ahora católicos, evangelistas, musulmanes, ateos, judios y muchos más. En los colegios hay que enseñar, entre otras cosas, tolerancia y respeto hacia las creencias ajenas que no vulneren derechos fundamentales. Si en noviembre un colegio público español se puede llenar de calabazas para celebrar Halloween, en diciembre se puede llenar de belenes y árboles para celebrar la Navidad, sin que eso vaya a ofender a ningún no cristiano. Como padre con una confesión no judía ni musulmana estaría encantado de que a mis hijos les enseñaran lo básico sobre el Ramadán o el Yom Kipur.
Un Dios, que elije hacerse hombre, entre los pobres, para firmar con su vida un manual de como ser en plenitud humano, y viene a nacer entre pastores (un grupo que en la Judea del siglo I era de muy baja extracción social) no puede ofender a nadie. Otra cosa son todas las aberraciones que la Iglesia Católica (formada por humanos), traicionando al niño que nació en Belén, cometió a lo largo de la historia. Pero el belén no se pone para recordar la Inquisición, o las Cruzadas, o ponemos para celebrar que Dios se hizo hombre (si somos cristianos) o para pasar un rato con los niños (si no lo somos), con una motivación parecida a la que nos movía el mes pasado a vaciar una calabaza y ponerle una vela dentro.








